Texto y Guía "Conocemos a Jesús"



 

PARA LOS NIÑOS DE 6 y 7 AÑOS
(Primer nivel)

 

CONTENIDO

Primera parte: Orientaciones para los catequistas

1. Los niños de 6 y 7 años

2. El aprendizaje significativo en niños de 6 y 7 años

3. La catequesis parroquial para los niños de 6 y 7 años

4. El mensaje que ilumina la experiencia humana de los niños

5. El perfil del catequista que anima este proceso

6. La guía para el catequista

7. El texto de los niños

8. El planeamiento de un encuentro

9. La valoración del proceso de catequesis de los niños de 6 y 7 años

Segunda parte: Desarrollo temático

Primera unidad: Dios Padre me ama

Dios es un Padre visible y cercano, ya que podemos admirar y contemplar las maravillas que ha hecho en las personas y en la creación entera. Ser sus hijos a partir del Bautismo, constituye una feliz certeza de todo cristiano, un motivo para vivir alegre y para tratar de responderle de acuerdo al amor que Él nos manifiesta.

1. Dios me regala la creación: Toda la naturaleza es maravillosa. Dios la creó para todos los seres humanos. Los que creemos en Él, vemos en la creación su mano bondadosa. Entonces la admiramos y la compartimos con los demás.

2. Dios me da la vida: Puedo pensar, querer a los demás y hacer muchas cosas, porque tengo vida. Dios Padre nos da la vida porque nos ama. Todo lo que sabemos y hacemos, Él nos lo dio para que le sirvamos a Él y a los demás. Por eso defiendo mi vida y la de mis semejantes.

3. Dios me ama por medio de las personas: En mi casa, en la escuela, en la catequesis y en otros lugares, me encuentro con muchas personas. Cuando descubro que alguien me ayuda, comprendo que Dios me ama y me quiere ayudar a través de las personas. Yo también puedo ayudar y hacer felices a otras personas.

4. Dios Padre me conoce y sabe mi nombre: Cuando alguien me llama por mi nombre, me alegro. Dios, mi Padre, me llama por mi nombre porque me quiere y se interesa siempre por mí. Yo lo escucho, para ver qué me quiere decir.

5. Dios me quiere y camina conmigo: ¡Qué bueno es caminar acompañados! Dios es mi amigo y compañero de camino. Quiere estar conmigo y conversar de lo que a Él y a mí nos interesa. Cuando yo quiero lograr algo importante, converso con Él, y Él trabaja conmigo.

6. Dios es mi Padre: ¿Cuál es el mejor papá? Dios es nuestro Padre bueno. Él nos ama, nos ha creado, nos da la vida y nos acompaña siempre. Por eso, nosotros somos hijos fieles y agradecidos.

Segunda unidad: Jesús, el Hijo de Dios, nos enseña el amor del Padre

Nuestro Padre Dios se nos ha dado a conocer por su Hijo Jesucristo. Por sus enseñanzas y por su Muerte y Resurrección, descubrimos que Dios Padre nos ama y nos salva.

7. María, la Madre de Jesús: ¿Cómo es mi mamá? En casi todas las familias hay una madre. También Jesús tiene una madre, que se llama María. Por medio de ella, Dios Padre nos da a su Hijo Jesús, y así nos muestra su amor. Como María, quiero escuchar a quienes que me dicen lo que Dios quiere de mí.

8. Nos ha nacido un Niño: Cuando nace un niño, hay mucha alegría en la familia. Cuando Jesús nació, los que lo vieron se dieron cuenta de que Dios nos quiere mucho, porque mandó a su Hijo a enseñarnos cómo podemos ser buenos con Él y con los demás.

9. Jesús es el Hijo de Dios: Todo padre se alegra cuando descubre que su hijo se parece a él. Dios nos envió a su único Hijo: es Jesucristo. Él nos enseñó a reconocer y amar a Dios nuestro Padre. Verlo a Él es ver al Padre. Doy gracias a Dios y acojo las enseñanzas de Jesús.

10. Jesús nos enseña a hablar con su Padre: Buscamos personas amigas con quienes conversar. ¡Qué bueno es comunicarnos! Jesús hablaba siempre con su Padre y nos enseña a comunicarnos con Él.

11. Jesús nos enseña a amar a Dios: Por dondequiera encontramos señales que nos conviene atender. Jesús vino a señalarnos cómo encontrar a Dios, amarlo, servirlo y así, ser felices. Los tres primeros mandamientos nos ayudan a encontrar a Dios y a reconocerlo como nuestro Señor y nuestro Padre.

12. Jesús nos enseña a amar a los otros: A veces, cuesta amar, y más aún, demostrarles a las demás personas que realmente las amamos. Jesús nos enseña a perdonar y a compartir. De esta manera, nos pueden reconocer como cristianos.

13. Jesús quiere que amemos a nuestros padres: En mi familia hay personas que me quieren, me cuidan y me escuchan. Jesús me pide que ame, respete y obedezca a mis padres como Él amó y obedeció a María y a José. Y que les ayude y los haga felices.

14. Jesús murió y resucitó para salvarnos: ¿Por qué veneramos con tanto amor la imagen de Jesús crucificado? Es que Jesús, por amor a nosotros, entregó su vida en la cruz. Pero su Padre lo resucitó, para que nos dé una vida nueva. Por eso amamos a Jesús y, con mucha alegría, le contamos esa gran noticia a otras personas.

Tercera unidad: Somos la gran familia de los hijos de Dios

El día de nuestro Bautismo ingresamos en una gran familia, que es la Iglesia, convocada y fortalecida por el Espíritu. En ella, escuchamos y compartimos la Palabra de Dios, damos gracias al Padre por todo lo bueno que es con nosotros y caminamos juntos hacia la felicidad que Él nos prepara y que dura para siempre.

15. Jesús nos envía su Espíritu: A veces tenemos miedo. También los apóstoles, después de la Muerte de Jesús, tuvieron mucho miedo. Pero el Espíritu Santo, cumpliendo la promesa de Jesús, vino a fortalecerlos. El Espíritu Santo viene a hacernos más fuertes y capaces de realizar lo que Jesús nos enseña.

16. En el Bautismo me llamaste por mi nombre: Un día fuimos bautizados. Entonces, por el agua y el Espíritu Santo, Dios nos dio su misma vida, nos hizo hijos suyos, nos limpió del pecado y nos recibió en su familia santa, que es la Iglesia. Quiero vivir siempre como verdadero hijo de Dios.

17. El Espíritu Santo nos reúne en una gran familia: Cuando vamos al templo, ¿quién nos reúne? Es el Espíritu el que nos reúne en una gran familia que se llama la Iglesia. En esta familia todos tenemos cosas muy importantes que hacer, siendo agradecidos con Dios y ayudando a nuestros hermanos.

18. Escuchamos la Palabra de Dios: Cuando me hablan, escucho con atención. Dios nos habla de muchas maneras. De modo muy especial, en la primera parte de la Misa. Lo escuchamos siempre con atención y le respondemos de corazón, cumpliendo sus deseos.

19. Damos gracias al Señor: Es propio de personas educadas, ser agradecidas. Es propio de buenos cristianos, dar gracias a Dios. El día domingo nos reunimos de manera especial para darle gracias, porque Él es bueno. La Eucaristía es el principal momento para elevar a Dios nuestra acción de gracias.

20. La fiesta que no se acaba: Nos gustan mucho las fiestas y no quisiéramos que se acaben. Jesús nos anuncia una fiesta que dura para siempre y que nos la dará completa en el cielo. Pero Él quiere que la conquistemos, cumpliendo sus mandamientos y ayudándonos unos a otros.