Texto y Guía "Crecemos con Cristo"



PARA LOS NIÑOS DE 9 y 10 AÑOS
(4º nivel)

Texto de los niños, guía para los catequistas, y disco compacto con canciones,
totalmente renovados desde enero 2009.

La catequesis de este cuarto nivel presenta un claro ACENTO KERIGMÁTICO. Supone los conocimientos y actitudes iniciales en la fe, propios de la etapa anterior. Pero no sólo no puede dar por supuesta la adhesión personal a Cristo y a la Iglesia, sino que procura hacer de ésta su propósito principal. Sobre todo, cuando ya los niños podrían estar siendo motivados por la indiferencia o el relativismo, el momento es propicio para ofrecerles una catequesis “para el sentido de la vida”, que refuerce su despertar religioso.

Una vez celebrada la primera Comunión, se constata que son muchos los niños que no asisten a la Eucaristía dominical, signo indispensable, entre muchos otros, de la inserción en la Iglesia, como respuesta a Jesucristo. Ello, además, se produce en un momento en que los condicionamientos biopsicosociales, empiezan a hacer más difícil su vivencia de la fe cristiana.

La propuesta es coherente con el Documento de Aparecida (2007) que presenta la Evangelización no como la sola transmisión de un mensaje, sino como una comunicación de vida.

Es importante tener claro que el ANUNCIO SALVÍFICO o KERIGMA es la narración de los hechos centrales de la historia de la salvación, comunicados de manera convencida y firme, capaces de transformar la mentalidad y las costumbres del que escucha, ya que se trata de la comunicación del misterio del amor infinito de Dios, en la persona de Jesús de Nazaret. En su Pasión, Muerte y Resurrección, ha quedado claro el poder del amor del Dios de la Vida.

En este nivel, el KERIGMA introduce a los catequizandos en el misterio de Dios, mientras los invita a estar abiertos al encuentro con los demás y con Dios, para realizarse como hijos y como hermanos.

Las sesiones de catequesis de este proceso, lejos de ser aisladas, han constituir una concatenación de experiencias de fe, vividas en la comunidad cristiana. La vida misma del catequista queda seriamente comprometida en esta tarea.

El acento de este texto no es precisamente doctrinal, aunque es obvio que este elemento no deja de ser indispensable. Pretende, de manera prioritaria, ayudar a los niños a encontrar respuestas significativas en su búsqueda de sentido de la vida, de acuerdo con su edad, a la luz de la fe en Cristo Jesús.

CONTENIDO

Primera parte: Orientaciones para los catequistas

Estos capítulos introductorios tienen como finalidad principal ofrecer a los párrocos y a los catequistas formadores una base integradora para la realización del curso, que, en el ámbito parroquial o vicarial, se imparte con antelación al inicio del proceso de inducción para todos los catequistas de este nivel.

Asimismo, esta parte introductoria de la guía ofrece a los formadores y a los propios catequistas, el material orientador para su preparación inmediata y básica, necesaria para realizar con eficiencia esta delicada tarea, tanto desde el punto de vista de los contenidos por desarrollar por medio de los temas, como de la atención a estos niños y niñas que inician su tránsito hacia importantes transformaciones en su vida.

Igualmente, pretende ofrecer los criterios básicos para las reuniones de preparación grupal, que normalmente los catequistas realizan cada semana, así como para continuar inspirando los esfuerzos de autoformación de cada catequista.

Contenido:

I. Los niños de 9 y 10 años
II. La catequesis parroquial para los niños de 9 y 10 años
III. El mensaje que ilumina la experiencia humana de los niños
IV. El perfil del catequista que anima este proceso
V. La guía para el catequista
VI. El texto de los niños
VII. La planeación de un encuentro
VIII. La valoración del proceso de catequesis de los niños de 9 y 10 años

Segunda parte: Desarrollo temático

 

Primera Unidad: Soy importante

ACENTO ANTROPOLÓGICO

Descubro el valo de mi dignidad como persona, hijo o hija de Dios, importante en la creación y en la sociedad.

Esta unidad pretende ayudar a que cada catequizando comprenda que es alguien importante y por lo tanto:

* asuma la dignidad de su persona y su igualdad con los demás
 

* descubra que la estima de sí, el respeto a los demás y la buena relación con todos, construye su persona
 

* comprende que las circunstancias de abandono, falta de atención y afecto, pobreza y marginación, pueden y deben encontrar una respuesta a la luz de la fe.

 

Temas

1. Me alegro de vivir

2. Valgo mucho como persona

3. Todas las personas somos importantes     

 

Segunda Unidad: Jesús continúa buscándome

ACENTO CRISTOLÓGICO

Jesús, cumpliendo la voluntad de su Padre, me busca, me llama, me muestra el camino, me acompaña, da sentido a mi vida, sacia mi ansia de felicidad.

Por medio de esta unidad se facilita a los catequizandos el descubrimiento de la persona de Jesús, como Aquel que:

* sabe que deseamos ser felices y nos dice cómo lograrlo, señalándonos el camino;
 

* acepta a todos y les ayuda sin distinción;
sale al encuentro de muchos despreciados por la sociedad;
 

* valora la buena disposición del corazón y por eso perdona, levanta y restaura la dignidad perdida.

Temas

4. Una persona importante me visita: ¡Jesús!          

5. Jesús me trae el regalo de la Salvación

6. Jesús me invita a seguirlo

7. Jesús quiere dar sentido a mi vida

8. Le abro la puerta de mi corazón a Jesús

 

Tercera Unidad: Jesús me invita a cambiar mi vida

ACENTO CRISTOLÓGICO

Muchos oyeron hablar de Jesús y, sin conocerlo, se encontraron con Él: lo escucharon, fueron progresivamente entendiendo su mensaje, lo aceptaron y lo siguieron. Ese encuentro cambió sus vidas. ¿Quiero encontrarme con Jesús?

Esta unidad comunica a los cateuizandos una serie de imágenes que interpelan desde las páginas del Evangelio:

* muchos encontraron a Jesús sin buscarlo; otros, escuchando hablar de Él, lo buscaron; a otros los llamó de manera directa por el nombre. De una u otra manera, todos encontraron en Él la respuesta que buscaban;

* su presencia les tocó el corazón, creyeron en Él y les cambió la vida;

* fueron comprendiendo sus palabras y progresivamente fueron entendiendo que para ser felices, es necesario aceptar su propuesta de vida la cual es exigente;

* Jesús continúa dispuesto a aceptar a quienes hoy lo buscan, lo encuentran, creen en Él, lo aceptan y lo siguen.

Temas

9. ¡Deseo ser  libre!                              

10. Quiero que me acepten

11. ¿Quiénes son mis amistades?

12. ¿Tiene sentido mi vida?

13. Hago la diferencia y cambio

 

Cuarta Unidad: Me encuentro con Jesús y con mis hermanos en la Iglesia

ACENTO ECLESIOLÓGICO

Los que encontraron a Jesús, formaron con Él una comunidad. En la Iglesia, Jesús continúa amándonos y ayudándonos a convertirnos en hermanos, hijos de un mismo Padre. ¿Quiero formar parte de esta familia?

Asumiendo esta unidad, los catequizandos valorarán la importancia de integrarse, de manera efectiva, a la Iglesia, en su comunidad cristiana, motivados porque:

* en las primeras comunidades los discípulos vivían como una verdadera familia;
 

* hoy es más difícil pero no imposible, porque Jesús camina con nosotros;
 

* Él nos acompaña en los momentos difíciles, nos indica el camino, nos reúne, nos habla y nos alimenta con su Cuerpo;
 

* en la Iglesia, hay espacio para todos los que quieran caminar como hermanos: hay grupos, acciones, proyectos, en los que podemos participar activamente como personas y como cristianos;
 

* en la Iglesia tenemos derechos y deberes; depende de nosotros aprovechas las riquezas que Jesús nos ofrece en Ella;
 

* en la comunidad, en general, hay muchas personas necesitadas que esperan que les tendamos una mano y que les demostremos que para ellas también tenemos un lugar;
 

* en la comunidad de fe, nos resulta más fácil darles sentido al sufrimiento, al miedo a morir, a fracasar, a no ser amado y siempre habrá espacio para compartir, también, las alegrías, los triunfos, los momentos de paz.

Temas                

14. La Iglesia: comunidad de los discípulos de Jesús               

15: Soy miembro importante de la Iglesia Católica

16. En la Iglesia, Jesús nos ofrece su propia vida

17. En la Iglesia, me encuentro con los más necesitados