Texto y Guía "Vivimos con Cristo"



Esta catequesis se viene impartiendo hace más de veinte años, con el apoyo de los textos “Vive entre nosotros”.

Hoy, después de recoger los aportes de tan valiosos años de experimentación, enriquecidos e iluminados por la Encíclica Papal “El Evangelio de la Vida”, ha sido posible una versión renovada de esta propuesta de catequesis.

PARA LOS NIÑOS DE 10 y 11 AÑOS
(5º nivel)

Se pretende que sea coherente con las exigencias del momento, sobre todo con la falta de aprecio efectivo por la vida humana en todas sus facetas, en todas las edades y condiciones de las personas. La catequesis ofrece, de esta manera, su aporte especial dentro de la educación en la fe de la Iglesia Católica, para que los niños y niñas de 10 y 11 años lleguen a estimar su vida y la de los demás, como un regalo de Dios.

En la aplicación del presente material, realizado por el Centro Nacional de Catequesis (CENACAT, Costa Rica) se requiere del apoyo efectivo de cada sacerdote, “primer catequista de la comunidad”, para ayudar a los catequistas y a las familias a enfrentar adecuadamente los retos que plantea la cultura de la muerte, y a comprometerse eficazmente en la tarea que conlleva la defensa de la vida humana.

Primera parte: Orientaciones para los catequistas

I. Los niños de 10 y 11 años
II. La catequesis parroquial para esta edad
III. El mensaje que iluminará la experiencia humana de los niños
IV. Los procesos de aprendizaje
V. El perfil del catequista que animará este proceso
VI. La guía para los catequistas
VII. La planeación de un encuentro
VIII. El texto de los catequizandos
IX. La evaluación de los procesos de catequesis

Continuando la etapa de profundización en la catequesis de los niños, estas orientaciones están pensadas para apoyar la catequesis que corresponde a los 10 y 11 años, cuando normalmente cursan el quinto grado escolar. Se presentan en continuidad con el proceso iniciado el año anterior, en el que no llegaron ya en función de la preparación a un sacramento, sino en procura de un consciente y decidido itinerario de crecimiento en su fe.

Estos capítulos introductorios tienen como finalidad principal ofrecer a los párrocos y a los catequistas formadores una base integradora para la realización del curso que, en el ámbito parroquial o vicarial, se imparte a manera de inducción para todos los catequistas de este nivel, antes de dar inicio a la catequesis con los niños.

Asimismo, esta parte introductoria de la guía ofrece, a los formadores y a los propios catequistas, material orientador y de consulta cuando se reúnen normalmente para su preparación semanal; tanto desde el punto de vista de los contenidos por desarrollar en los temas, como de la atención a estos niños y niñas que experimentan importantes transformaciones en su vida. También ayudan a los catequistas en sus esfuerzos de autoformación.

Segunda parte: Desarrollo temático

Primera unidad: ¡Quiero vivir en un mundo mejor!

Al comienzo de este proceso, los catequistas cuentan con una nueva “página en blanco”: la disposición de los chicos al iniciarlo, a lo cual se suma la propuesta de los textos, que les ofrecen una oportunidad para alegrarse, y mucho, de su vida y de todo lo bueno que Dios ha hecho para nosotros.

Por eso, el TN les plantea, desde su inicio, la invitación a “filmar la película de su vida”, que equivale a plantearse, de manera inicial, su “proyecto de vida” integral, el cual irán definiendo progresivamente.

La Creación es el escenario en donde “se rodará” esa “película”; y cada uno de ellos, el “protagonista principal”. Los tres temas que componen esta unidad, tienen el objetivo de valorar el escenario de la vida creada por Dios.

1. Me maravillo de la creación
2. Me maravillo de la vida humana
3. Digo “sí” a la cultura de la vida

Segunda unidad: Para mí, la vida es Cristo

De acuerdo con la edad a la que se dirige, y con la temática de la vida humana en sus aspectos más importantes, este texto recordó a los chicos, en unidad anterior, el sentido y valor de la Creación, el lugar del ser humano en ésta y, sobre todo, el valor de la vida humana y los esfuerzos que conlleva cuidarla.

Pero, ¿qué sentido tiene considerar la vida humana si olvidamos que Dios vive en nosotros?
Por eso, teniendo como centro el Misterio Pascual, los cuatro temas siguientes pretenden recordarles y ayudarles a profundizar algunos aspectos que son fundamentales en la vida de todo cristiano. Podrían haberlos olvidado; pero, sobre todo, es necesario que los asuman desde la perspectiva de su edad, de sus inquietudes y necesidades.

4. Disfruto la vida de Dios
5. Participo de la vida de Jesús resucitado
6. Aliento mi vida con la fuerza del Espíritu
7. Comparto la vida en comunidad

Tercera unidad: Mi proyecto de vida con Cristo

Con esta unidad se ofrece a los chicos elementos convincentes para que construyan su “proyecto de vida”, mientras escuchan a Jesús con admiración, con sencillez, con corazón pobre y sencillo. Así podrán descubrirá quiénes Jesús llama felices, porque lograron orientar su vida hacia los verdaderos valores, a pesar de que eso suponía mucho esfuerzo. Se sentirán estimulados a hacer otro tanto. El contenido de estos temas desarrolla las bienaventuranzas, que son parte del Sermón de la Montaña, el cual encontramos en el capítulo 5 del evangelista Mateo. Coinciden con los “consejos evangélicos” de Jesús, que perfecciona la ley antigua: No piensen que he venido a abolir la ley o los profetas. No vine a abolir sino a darles plenitud (Mt 5,17). Por eso, son un camino de perfección para cumplir los mandamientos como a Dios le agrada, porque se fundamentan en la vivencia del amor a Dios y a los hermanos.

 8. Ambiciono riqueza, pero necesito ser pobre
 9. Deseo misericordia y comprensión, pero… ¿las doy?
10. Puedo tener un corazón limpio
11. Sexualidad… ¡para amar!
12. Construir la paz… ¿puedo hacerlo?
13. ¡Justicia! ¿a qué costo?
14. Mi vida, ¿qué quiero hacer con ella?

Cuarta unidad: Celebramos la vida que Jesús nos da

Esta unidad procura que los catequizandos descubran, dentro de la riqueza de la Liturgia de la Iglesia, que Jesús se hace presente y comunica la Salvación por medio de signos sagrados. Entender lo que significan esos signos les facilita una participación “consciente y activa ”en la liturgia, mientras les muestra la fuente que sacia la sed de vida y felicidad en Cristo. Pero sobre todo, procura llevarlos a constatar que en la vida que Jesús nos da, se encuentra la verdadera alegría, la ilusión cumplida, el gozo verdadero. El último tema culmina en coherencia con la idea inicial: la “película de la propia vida”, con un final feliz. Será el momento en que los catequizandos podrán verificar que el tiempo que dedicaron a esta catequesis realmente valió la pena. Claro, ¡dependerá de cada uno!

15. ¿Felices? ¡Vamos a celebrarlo!
16. Gracias, Amigo, por perdonarme
17. Danos siempre tu Pan de Vida
18. Esperamos una vida en plenitud