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Un Director Diocesano de Catequesis hoy Primer Catequista de San Isidro

Mons. Juan Manuel

El pasado sábado 13 de noviembre se anunció el nombramiento de un nuevo pastor para la Iglesia de Costa Rica, el sacerdote Juan Miguel Castro Rojas, quien recibirá su ordenación episcopal como obispo de la Diócesis de San Isidro en enero próximo. El Pbro. Juan Miguel fue ordenado sacerdote en 1990 y desde entonces laboró en diferentes parroquias de la Diócesis de Ciudad Quesada en donde desempeñó varios servicios, entre ellos como Director Diocesano de Catequesis.

Es por ello que hemos querido conversar con él y preguntarle sobre su experiencia en la catequesis y el futuro que él visualiza para la misma en nuestro país.

– ¿Qué recuerda de su experiencia como Director Diocesano de Catequesis? ¿Cuál es la experiencia más fuerte o la que más le marcó?

Definitivamente, la experiencia de trabajar con los catequistas es maravillosa. Siempre he dicho que en las parroquias los catequistas son un verdadero ejército, porque llegan hasta el rincón más escondido de las comunidades y eso es maravilloso. Los catequistas están en contacto con niños, jóvenes y adultos, catequizando, formando, animando, invitando. Por ello, en las parroquias la catequesis es uno de los momentos más importantes que todos deberíamos apoyar y fortalecer, pues su trabajo es ayudar a la extensión del Reino de Dios.

– ¿Qué valor considera que tiene la catequesis en la Iglesia actual?

Estamos en épocas difíciles, donde se presentan tantas opciones a seguir que es ahí donde el catequista tiene que estar convencido, enamorado de Dios, lleno de la presencia del Espíritu del Señor para poder anunciar la verdad y la Palabra de Dios, a Jesucristo. Poder hacer que los catequizandos también se puedan enamorar, pues hoy encontramos que los padres de familia, en muchos casos, son despreocupados, niños y jóvenes se están quedando con lo que el catequista les da, los papás deben ser los primeros catequistas, pero han ido perdiendo ese rol. Entonces, si los catequistas están fortalecidos y enamorados no hay duda que enamorarán a los catequizandos de Dios.

– Los documentos de la Iglesia dicen que el Obispo es el primer catequista (cfr. CT 63), ¿usted qué le señalaría como primer catequista a sus colaboradores, los sacerdotes? ¿Cómo debe ser el rol del sacerdote como catequista?

Definitivamente, todos los sacerdotes, como responsables de una parroquia, son los primeros que deberían animar, apoyar y fortalecer la catequesis en sus parroquias. Animar a los catequistas, colaborar con ellos, que puedan tener lo indispensable para llevar la misión adelante. Si el sacerdote está convencido y anima a los catequistas todo irá caminando de la mejor manera, la misión como obispo es motiva a los sacerdotes para que ellos sean motivadores de todos los catequistas y motivadores en se caminar de la catequesis.

– ¿Cómo visualiza el futuro de la catequesis?

Cada día, con los cambios que hay en nuestro mundo, la catequesis se va convirtiendo en algo esencial en la evangelización, todo este grupo de catequistas que de verdad se enamoran de Dios ¡Cuánto bien pueden hacer! En este mundo cambiante necesitamos de muy buenos catequistas para que puedan llevar esa presencia de Dios a los demás y, así, puedan todos juntos, sacerdotes y laicos, poder se colaboradores de esta extensión del Reino de Dios.

– Unas palabras para los catequistas del país ahora como nuevo obispo.

La experiencia que he tenido como sacerdote es que en las parroquias que he estado he sido el responsable de la catequesis y con esa experiencia deseo enviarle un saludo muy cordial a todos los catequistas y la bendición para todos, animarlos y darles mis respetos para todo ese grupo de catequistas tan extraordinarios que hay en cada una de las comunidades, quiero invitarlos a no desanimarse, nuestra misión, la misión de todo catequista es sembrar, no nos corresponde recoger, eso es de Dios, sembremos sin desanimarnos en el nombre del Señor y Él siempre nos ayudará en la misión.